miércoles, 1 de abril de 2009

Tengo un sueño - Martin Luther King

- La opinión pública le da la espalda. Decían que era un agitador. Utilizaba la desobediencia civil. Rechazaba los mandatos de la ley* - me dijo el reverendo con esa enorme y franca sonrisa sonrisa.
- Es cierto, es cierto, pero supongo que sabrá usted que a este tal Jesús lo acabaron enviando al patíbulo sin demasiadas contemplaciones y no tras un camino de rosas precisamente, aunque según tengo entendido espinas hubo unas cuantas - Estaba bastante preocupado por que el buen hombre se estaba metiendo en camisas de once varas y no tenía muy claro si lo suyo era valentía o estupidez.
- Querido amigo Kutimon, le agradezco la visita - Su voz era potente, clara, sincera y al mismo tiempo tremendamente autoritaria. Cuando el reverendo hablaba uno se sentía impelido a callar y escuchar - estoy seguro de que ya sabes que la cosa acabará bien ¿de qué otro modo puede hacerlo? Habrá sacrificios, eso lo doy por hecho y si el mio ha de ser uno de ellos, bienvenido sea, es la voluntad de Dios que obremos así - para ser monoteísta el Dr King era un individuo bastante inteligente - Hemos aprendido a volar como los pájaros, a nadar como los peces; pero no hemos aprendido el sencillo arte de vivir como hermanos* así que supongo que es nuestra obligación enseñar a la gente como hacerlo ¿No cree usted que sería algo hermoso, que merecería la pena?
- Sin duda reverendo - respondí muy triste pues mi confianza en el género humano no era ni de lejos tan grande como la suya - sin duda.
- Bueno, es hora de despedirse, debo hacer las maletas - dijo mientras me ofrecía la mano - Mañana nos marchamos a Memphis, hay trabajo que hacer allí.
Estaba claro que no podía avisarle de lo que iba a suceder, aunque supongo que, si me hubiese creído con lo del viaje en el tiempo cosa que dudo seriamente, no le hubiera importado en absoluto y habría ido a Memphis igualmente.

Nota: Las frases en cursiva en este breve diálogo fueron pronunciadas por el reverendo Martin Luther King

*************************************

El día 4 de abril de 1968 en un balcón del Motel Lorreine de la ciudad de Memphis, cuando ssalía de su habitación para liderar una marcha del sindicato de basureros negros, fue asesinado el reverendo Dr. Martin Luther King. Nacido en 1925, un 15 de enero, King fue el líder del movimiento por los derechos civiles y en 1964 recibió el premio Nobel de la Paz por su labor.
Pese a la lejanía que da el tiempo y la, innegable, mitificación que rodea a su figura, creo sinceramente que Luther King fue una buena persona, alguien que se percató de las terribles injusticias que soportaba la población negra en Estados Unidos y que decidió hacer algo al respecto. Y lo que es más importante, lo hizo manteniendo hasta el final su postura en contra de la violencia, siguiendo el ejemplo de Gandhi, mostrándose siempre partidario de la vía del diálogo y usando como arma eficaz la desobediencia civil. En este sentido me quedo con una de sus frases, una que apunta directamente a la conciencia del individuo y que desde luego va en contra de la norma imperante hoy en día (y ya entonces), esa ley no escrita que pretende crear una sociedad en la que plantearse la corrección moral de las leyes o de las situaciones no está bien visto, esa sociedad que desgraciadamente va creciendo y fortaleciéndose poco a poco. Frente a esa sociedad en la que todo se justifica con la ciega obediencia, Luther King nos lo dijo alto y claro:

"Cada uno tiene la responsabilidad moral de desobedecer las leyes injustas"

Según sus biógrafos y las personas que lo conocieron, King fue una persona optimista, que en más de una ocasión tuvo miedo, y no era para menos, pero que tuvo siempre muy claro lo que era correcto. Lo que había que hacer. A Martin Luther King lo mataron igual que unos meses antes habían matado al presidente John F. Kennedy, en una situación confusa de la que hoy en día poco sabemos en realidad. Lo cierto es que poco importa quién ordenó su muerte si es que alguien lo hizo, lo que importa es su recuerdo, su legado, y es que este reverendo de carácter fuerte consiguió lo impensable. Hizo suya la esperanza y supo ver lo bueno de la gente y nos pidió que jamás, por nada del mundo, dejásemos que la desesperación se adueñase de nuestros corazones:
"Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol"

Tal vez su discurso má famoso y emotivo fue el que pronunció frente al Lincoln Memorial en agosto de 1963

Tengo un sueño...

5 comentarios:

natsnoC dijo...

Espero me deje algún día esa máquina suya, hay tanta gente que me gustaría conocer. Envidia es lo que tengo.

JLin™ dijo...

Di que si constan, yo también querría pasearme por ciertos luagres y conocer a algunas personalidades interesantes.

Martin Luther King es una de esas figuras por las que siento un profundo respeto y el discurso que mencionas es hermoso. era un gran orador, sólo el tono de voz entusiasma.

No nos vendría mal alguien así hoy día.

Tuz Kutimon dijo...

Efectivamente amigo JLin (¿lo de las dos primeras mayúsculas es por algo?) el reverendo King es una figura por la que siento gran admiración. No era fácil la lucha que emprendió junto con otros muchos en los Estados Unidos de los años 60... así terminó.
Gracias por la visita.

EDU dijo...

Una de las más grandes panteras de los derechos humanos. Un negro que se enfrentó a los EEUU con el diálogo como espada. Fue tal su poder que los norteamericanos se sintieron amenazados por el hijo de esclavos, y lo asesinaron. Pero lo que no asesinaron fue su sueño, el cual es un honor colgar en el blog de uno para que todos puedan conocer su contenido en libertades.
Yo también ando por los EEUU de aquellas fechas.

Un saludo del jinete salado

Tuz Kutimon dijo...

Amén a eso amigo Eduard, cuan poco se valoran hoy día los sueños y el poder de la convicción de que podemos hacerlos realidad.